La avicultura necesita de los jóvenes: Edgar Hernández, ANECA
- Benjamín Ruiz

- 15 may
- 4 Min. de lectura
Los nuevos presidente y vicepresidente de la ANECA tienen claro lo que la industria avícola necesita y darán continuidad al trabajo de la gestión anterior

La semana pasada fue la 50ª Convención anual de la ANECA (Asociación Nacional de Especialistas en Ciencias Avícolas) de México en donde tuvimos una entrevista exclusiva con el Dr. Edgar Hernández, su nuevo presidente, en la que le preguntamos sobre sus planes y visión de la asociación.
El principal objetivo del Dr. Hernández es fortalecer el aspecto científico. “El acercamiento de las empresas es cada vez mayor, pues quieren que sus veterinarios y técnicos en general estén mejor preparados”, nos dijo. Mucho del éxito de las asociaciones –tanto las regionales como la nacional– se basa en el fortalecimiento de sus comités científicos y de las capacitaciones que realizan. En ANECA quieren que las empresas se acerquen para poder hacer en conjunto una propuesta para todos los técnicos avícolas, sean o no miembros de la asociación.
Todo esto se basa además en la importancia que tiene la avicultura mexicana como industria en el contexto de la producción de alimentos. Es por eso que si se presenta un problema específico sobre manejo, sanidad o instalaciones, la ANECA acude a los mejores del mundo, incluyendo a expertos mexicanos.
Brecha generacional en la veterinaria
El segundo punto del que habló el Dr. Hernández, por cierto, muy importante, es la brecha generacional que existe hoy en día en la avicultura, en coincidencia con el Dr. Arturo Suazo, presidente saliente, lo cual refleja una importante continuidad en el trabajo de la asociación.
Edgar Hernández tiene ya una larga historia en la avicultura nacional. Su padre fue avicultor durante muchos años, de tal forma que desde muy joven se involucró en la industria y luego en la ANECA.
“Yo veía que quienes participaban en la ANECA eran los gurús, los expertos, y pensaba que llegar a estar aquí en la asociación iba a ser bien complicado porque no iban a aceptar a la siguiente generación o a los que no éramos tan preparados ni tan cercanos a la avicultura”. Pero no ha sido así.
Primero participó en la asociación local AVECAO, la Asociación de Veterinarios Especialistas en Ciencias Avícolas de Occidente, una zona de México de gran concentración de la producción avícola. “Ahí me di cuenta de que, al contrario, lo que se necesita es que haya nuevos valores, que haya nuevas personas interesadas y que fortalezcan la industria y la asociación sobre todo”.
“Necesitamos más participación de la juventud. Es muy importante que nos acerquemos a las universidades y que les digamos que la asociación está abierta, que pueden participar de ella, que no se necesita ser un experto para ser parte de ella, y que todo lo que aquí presentemos va a ser de gran valor para su futuro”.
“Lo que estamos pensando es ser ese puente generacional”, señala el Dr. Otilio Ortiz, vicepresidente de ANECA. “Hay que buscar integrar a los jóvenes de una mejor manera y, aparte de integrarlos, buscar continuidad de lo que han hecho otras gestiones, como la pasado del Dr. Suazo, que ha sido bastante nutrida con respecto a los vínculos que se tienen con diferentes departamentos e institutos”.
“Estamos con las puertas abiertas y necesitamos que se acerquen los jóvenes”, añade Edgar.
Participación de las universidades nacionales
En eventos como los que se hacen en Estados Unidos, se hace notar la participación de las universidades con una zona en la que montan pequeños stands o escritorios donde dan informes sobre los planes de estudio. Comentó el Dr. Hernández que ya han tenido acercamientos con la Universidad de Guadalajara y la UNAM para llegar a un acuerdo para llevar a estudiantes que estén interesados en la avicultura, para que conozcan todo lo que tenga que ver con la avicultura, para que se involucren. “A veces no tienen idea de que también nosotros somos responsables de aspectos como la inocuidad alimentaria, por ejemplo, de todo lo que podemos sumar a la veterinaria en general”.
Con respecto a las buenas relaciones que la ANECA lleva con las diversas instituciones del gremio, esta nueva mesa directiva seguirá con la misma tónica, ya sea con el Senasica, la Unión Nacional de Avicultores u otras. “Si seguimos trabajando de la mano, vamos a fortalecer más la avicultura del país. Cada quien desde su trinchera, pero fortaleciéndola”.
Digitalización de la ANECA
El Dr. Otilio Ortiz, nuevo vicepresidente de ANECA, nos habló también de la posibilidad de digitalizar más la asociación, en específico de crear una app de bolsa de trabajo de colegas, “porque luego es difícil vincular el área productiva con la académica”.

Gran parte de la motivación de esto es que se ha visto cómo los estudiantes han cambiado la manera de abordar la medicina veterinaria, con un mayor enfoque en pequeñas especies. “Hay que dar mucha capacitación para enseñarles lo que es el medio avícola y atraerlos, que vengan a visitarnos, que vean lo que es trabajar en la industria farmacéutica, en granja propiamente, en las dependencias gubernamentales”, además de enseñarles la importancia de producir alimentos para consumo humano, que es algo vital.
Una de las ideas que tiene el Dr. Ortiz cuando empiece su gestión es la de abordar a las grandes empresas productoras avícolas que hay en el país que ya realizan cursos internos, para que ANECA les brinde especialistas en ciencias avícolas y les dé un “sello de garantía” a sus cursos, como el convenio que ya tienen con Concervet, el Consejo Nacional de Certificación en Medicina Veterinaria y Zootecnia, AC.
Después de la gestión de dos años como vicepresidente, el Dr. Ortiz empezará su gestión como presidente de ANECA en 2028.
Enhorabuena para ambos.




Comentarios