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El Newcastle es cuestión de sanidad avícola, no de inocuidad alimentaria

MB Comunicação
hace 40 minutos
3 min de lectura

La carne de aves sigue siendo inocua para el consumo frente a los casos de Newcastle en Santa Catarina, Brasil


Aletéia Balestrin, presidenta de Nucleovet. Foto cortesía de MB Comunicação.
Aletéia Balestrin, presidenta de Nucleovet. Foto cortesía de MB Comunicação.

La confirmación de los brotes de la enfermedad de Newcastle en el oeste de Santa Catarina, Brasil requiere atención sanitaria en las instalaciones avícolas, pero no altera la inocuidad del consumo de carne de pollo, pavo y huevos procedentes de establecimientos sometidos a inspección oficial. Esta orientación proviene de Aletéia Balestrin, presidenta del Núcleo Oeste de Médicos Veterinarios y Zootecnistas (Nucleovet), ante las dudas suscitadas por la aparición de la enfermedad en el estado de Santa Catarina.

 

El primer foco fue confirmado por el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAPA) el 18 de octubre en una granja comercial de pavos de engorde en Nova Itaberaba. Se identificaron posteriormente otros dos focos en Coronel Freitas y Nova Erechim, dentro del área de restricción ya establecida por las autoridades sanitarias.

 

La enfermedad de Newcastle es una enfermedad vírica altamente contagiosa entre las aves domésticas y las silvestres. Puede provocar síntomas respiratorios, neurológicos y digestivos, además de una alta mortalidad en las granjas. Por esta razón, la aparición requiere medidas estrictas de defensa sanitaria, control del movimiento de animales, vigilancia epidemiológica y eliminación de las aves en los establecimientos afectados.

 

Sin embargo, para el consumidor el escenario es diferente. “La enfermedad de Newcastle es una cuestión de sanidad de las aves, no un problema relacionado con el consumo de alimentos. La carne de pollo, la carne de pavo y el huevo procedentes de establecimientos inspeccionados siguen siendo inocuos. El consumidor puede mantener estos alimentos normalmente en su dieta”, dice Aletéia.

 

La evaluación coincide con las directrices de los órganos oficiales. El MAPA indica que no hay contraindicación al consumo de productos avícolas sometidos a inspección sanitaria. La CIDASC (Compañía Integrada de Desarrollo Avícola de Santa Catarina) también aclara que no hay transmisión de la enfermedad por alimentos. En los seres humanos, el riesgo se considera bajo y se relaciona principalmente con el contacto directo con aves contaminadas, situación en la que puede ocurrir conjuntivitis.

 

Según Aletéia, es necesario separar las consecuencias sanitarias y económicas de la enfermedad de la inocuidad de los alimentos que llegan al mercado. “Es natural que una noticia de este tipo cause preocupación, pero el consumidor necesita recibir información técnica y correcta. Los protocolos sanitarios existen precisamente para evitar que los animales de granjas afectadas entren en la cadena de consumo. El alimento inspeccionado mantiene todas las condiciones de inocuidad”, explica.


Control sanitario

 

Tras la confirmación del primer foco, el MAPA declaró el estado de emergencia zoosanitaria durante 60 días en Nova Itaberaba, Águas Frias, Coronel Freitas y Nova Erechim. La medida permite intensificar la vigilancia y las acciones destinadas a contener la enfermedad.

 

Ya se terminaron las medidas sanitarias en la granja del primer foco en Nova Itaberaba y el establecimiento entró en vacío sanitario. En Coronel Freitas también se realizó la despoblación de aves, con procedimientos posteriores de limpieza y desinfección. El tercer foco, en Nova Erechim, fue identificado durante la vigilancia realizada dentro del área de emergencia sanitaria.

 

Para la presidenta de Nucleovet, la respuesta sanitaria debe ir acompañada de una comunicación clara para evitar que la aparición provoque inseguridad injustificada entre los consumidores. “Brasil cuenta con una cadena avícola altamente tecnificada, una de las más seguras del mundo, con controles sanitarios en todas las etapas. Cuando surge una enfermedad de notificación obligatoria, los órganos de defensa adoptan protocolos específicos para localizar el foco, contener la diseminación y proteger a las demás instalaciones de producción. Esto no significa que la carne que haya en el comercio pueda poner en peligro a la población”, resalta.

 

Aletéia también destaca el valor nutritivo de las carnes de aves, fuentes de proteínas, vitaminas y minerales, y recomienda que el consumidor observe la procedencia del producto y busque los sellos oficiales de inspección sanitaria, municipal, estatal o federal. “El pollo y el pavo siguen siendo alimentos inocuos y saludables. En este momento, la información basada en las pruebas es esencial para que un brote sanitario restringido a las aves no se confunda con el riesgo alimentario. Pueden estar tranquilos, no hay motivo técnico para retirar estos productos de la mesa de las familias”, concluye.

 

Se puede ver un vídeo de la presidenta del Núcleo Oeste de Médicos Veterinários e Zootecnistas (Nucleovet), Aletéia Balestrin, en portugués aquí.

 

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