Cómo va México con la influenza aviar y sus planes a futuro

Con un robusto programa preventivo por parte del Senasica y de los avicultores, así como con tecnología de punta y disminución de la vacunación, se espera reducir el impacto de la influenza aviar

En BR Avicultura Latinoamericana entrevistamos al Mtro. Carlos Javier Alcázar, encargado de despacho de la Comisión México-Estados Unidos para la Prevención de la Fiebre Aftosa y Enfermedades Exóticas en el Senasica (Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria) en la Ciudad de México para hablar de la situación de la influenza aviar en México.
En la actualidad, la situación de la influenza aviar es de estabilidad. “No tenemos brotes activos en donde se haya involucrado la avicultura comercial”, nos comenta el Mtro. Alcázar. Es una situación buena en un país con alta producción avícola.
“Las acciones que se han establecido desde años anteriores han permitido que este año se haya comportado de una manera tranquila. Tuvimos brotes en 2023 y en 2022 también de H7N3, que fueron de gran relevancia, pero actualmente la situación se encuentra estable”, aunque sí ha habido detecciones del virus H5N1 y H7N3 en aves silvestres.
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Con miras al invierno
Ya termina el verano, se acerca el invierno y México tiene que prepararse, aunque la influenza aviar no necesariamente es de esas enfermedades de temporada. No obstante, las aves migratorias que vienen del norte podrían presentar algún problema, pues son grandes diseminadoras del virus que puede ser de baja patogenicidad y que cuando entran en contacto con aves productivas puede convertirse a alta patogenicidad.
“Es importante recalcar que la avicultura comercial en México ha sido fortalecida en cuanto a bioseguridad. No hay mayor riesgo en ese sentido”, señala el Mtro. Alcázar. Además, “el Senasica mantiene una vigilancia epidemiológica permanente de estos virus, sobre todo en esta temporada. Tenemos programado fortalecer las acciones de vigilancia”, añade.
Las buenas medidas de bioseguridad y trabajo propio del Senasica ayudarán a tener una temporada tranquila.
Zonas de más riesgo en el país
Definitivamente, los estados o zonas con una mayor densidad avícola son las de más riesgo. Uno de esos estados es Jalisco, “donde tenemos más de 500 granjas avícolas en producción, aunado a que se encuentran muchos cuerpos de agua y humedales, atractivos para las aves migratorias”. La interacción con aves sinantrópicas puede desencadenar algún brote. Por eso es importante la bioseguridad.
Por otro lado, está el Estado de México, done hay cuerpos de agua muy importantes a los que llega una gran cantidad de aves migratorias. Sin embargo, el Mtro. Alcázar asegura que están “preparados ante cualquier eventualidad y alertas en todo momento por cualquier situación que se pudiera presentar”.
Lo sucedido en 2023-2024, cuando hubo brotes en zonas que estaban consideradas libres de esta enfermedad, como Sonora o la península de Yucatán, donde históricamente no había habido brotes de influenza aviar de alta patogenicidad (zonas consideradas libres), fue una lección aprendida. Ahí, la presencia de las aves silvestres fue un factor de riesgo.
Cómo actuaría Senasica ante un brote
Senasica cuenta, como en otros países, con vigilancia epidemiológica permanente, no necesariamente en temporadas críticas, sino todo el año, y no solo en la avicultura comercial, sino también en traspatios, rastros, humedales, cuerpos de agua y aves silvestres.
Con esto, se puede detectar oportunamente si hubiera alguna interacción del virus que pudiera resultar en un brote. Si se presenta un brote de mayores dimensiones, como en otras ocasiones, se activa el Dispositivo Nacional de Emergencia y Sanidad Animal, lo que permite el uso de todos los recursos que tiene Senasica y la Secretaría de Agricultura para atender el brote.
Además, el Mtro. Alcázar enfatiza que cuentan con las herramientas tecnológicas que permiten atender estas emergencias y también predecirlas. Estas herramientas tecnológicas son secuenciación viral, con las que pueden caracterizar el genoma del virus de influenza aviar, lo cual “da elementos para poder predecir si se pudiera presentar algún brote e incluso poder rastrear de donde pudo haber provenido”.
En Senasica están preparados. Desde 2012 se han presentado eventualidades de influenza aviar. “A lo largo de estos años hemos tenido varios brotes que también nos han permitido ios de emergencia para responder oportunamente”.
¿Y la vacunación en México?
La vacunación es una herramienta complementaria para prevenir brotes. En México se ha vacunado desde el 1994, con el brote de influenza aviar H5N2. “Se autorizó una vacuna que se ha utilizado desde entonces y ha sido muy efectiva”, comenta el experto del CAP. Sin embargo, la postura que tiene el Senasica ahora es no depender tanto de las vacunas.
Queda claro que hay que utilizarlas cuando se tiene un riesgo inminente, pero no depender de ellas, porque puede causar endemismo de la enfermedad. La vacuna puede enmascarar la enfermedad cuando hay circulación del virus, porque evita que se presenten los signos clínicos, pero no la infección. Las aves vacunadas se pueden infectar y no desarrollar signos clínicos.
Actualmente, la vacuna H5N1 está autorizada para emergencias, pero no a nivel nacional y solamente ante un riesgo, con un análisis previo de riesgos de Senasica que pueda determinar en qué zonas se podrían usar estas vacunas.
La vacuna H5N2 tiene una distribución limitada a ciertas zonas del país. “La intención es liberar ciertos estados del virus de influenza aviar o que sean completamente libres, pero sin vacunación”. Si Senasica considera que existe un riesgo inminente, se autoriza la vacuna, pero bajo ciertas circunstancias.
Para la industria avícola eso trae grandes beneficios, porque la comercialización a nivel nacional e internacional no se ve afectada por restricciones.
Hay que hacer uso de las herramientas que hay como la bioseguridad, la vigilancia epidemiológica –en la que obviamente contribuyen los productores a la notificación oportuna de cualquier brote– lo cual ayuda a prevenir y a no depender de la vacunación al 100%.




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