Aumenta producción de pollo en España y lucha por expandirla

El consumo de pollo va en aumento, apoyado por las importaciones de Brasil y otros países, pero la producción se enfrenta a problemas para crecer

Hoy en día hay en España una producción de pollo bastante estable, además de que ha habido un crecimiento del 7% anual en los últimos tres años. Hay incluso una mayor demanda. La industria venía de un período de 10 años en el que había caído un 15% el consumo de carne fresca en los hogares, pero ahora “estamos recuperando consumos como los que teníamos antes del covid”, señala Jordi Montfort, secretario general de Avianza, la Asociación Interprofesional Española de Carne Avícola, en entrevista exclusiva con BR Avicultura Latinoamericana.
Este repunte es de gran importancia para los productores españoles. “Las empresas han podido crecer al límite que tienen las granjas el día de hoy, haciendo una mayor cantidad de pollo asador y pollo gordo, lo cual es un ambiente positivo de consumo” comenta Montfort durante la entrevista en el Congreso Nacional de Fenavi, en Cali.
Cada español consume en promedio 13.22 kg de carne fresca de pollo al año, un incremento del 5.5% respecto a 2024, según datos de AECA, la Asociación Española de Ciencia Avícola.
Este año el consumo no crecerá tanto, y se cree que baje entre 2 y 3%. El sector “no va a ganar tanto dinero como lo ha hecho en los últimos años que se ha tenido que adaptar, que le han cerrado muchos mercados a nivel internacional con lo cual ha tenido que reorganizarse y redistribuir toda esa carne que ha salido a nivel interno, ya sea en España o en la CE”.

Importaciones de pollo
A pesar de las buenas noticias en el crecimiento de la producción española, ha habido más importaciones de pollo, pues la producción nacional no ha podido surtir toda la demanda. “Hace algunos años habíamos sido totalmente autosuficientes, pero en estos últimos dos años la realidad es que necesitamos de las importaciones”, agrega.
Las importaciones vienen principalmente de Brasil, Tailandia, China, además del comercio intracomunitario bastante importante, que proviene principalmente de Polonia y también de Ucrania, país tercero que ha tenido una concesión especial para las exportaciones a Europa.
Peso del pollo terminado en España
La canal depende del mix de ventas que tenga cada una de las empresas. El pollo de engorde para despiece es de 2 kg a 2.2 kg. El pollo asador es de 1.5 kg a 1.6 kg, el cual se va principalmente en el verano a las costas de Levante (Cataluña, Valencia, Murcia), en donde se consume mucho pollo asado.
El mercado tradicional es por lo general de un pollo más grande, si la empresa se dedica a la industria de distribución (como los supermercados Mercadona, Ahorramás o Carrefour) en la que se tiene que cumplir con ciertos tamaños.
Impacto de la porcicultura en España
El brote de peste porcina africana (PPA) declarado en España en noviembre de 2025 se mantiene en la fauna silvestre de Cataluña, sin que hasta la fecha se haya registrado contagio en explotaciones porcinas comerciales. Considerando la dependencia de las exportaciones anuales de carne de cerdo del 55% de la producción, podría haber habido un fuerte impacto no solo en la porcicultura misma, sino en la avicultura.
Los avicultores españoles tenían un gran temor de que si las exportaciones de carne de cerdo no mantenían su volumen, “podía caer el precio lo suficiente como para canibalizar la categoría pollo”. Afortunadamente no ha sido así. La comportamiento de la PPA y “la regionalización que ha logrado el gobierno de España con China que se centró únicamente en unos cuantos mataderos que estaban alrededor de Barcelona, ha dejado bastante tranquila la categoría pollo”, comenta el secretario general de Avianza. “No somos competencia directa y como decía, el consumo ha ido en aumento”.
Perspectivas hacia 2030
“Vamos a seguir creciendo”, dice Jordi Montfort, pero la limitante que tienen en España y en general en Europa es la creación de granjas nuevas y la ampliación de las existentes. “Tardamos alrededor de tres años en crear una granja nueva o en una ampliación, lo cual es una limitante para el crecimiento”. Sin embargo, el consumo sí va a crecer, pues es una carne altamente aceptada, fácil de cocinar, muy barata y asequible.
A nivel nacional, la producción va a ser bastante estable una vez que lleguen a la capacidad instalada máxima que hay en granjas y en plantas de procesamiento.
Dificultad de ampliar granjas o abrir nuevas
En España las granjas son pequeñas, de entre 1 y 3 casetas o galpones, entre 30 000 y 120 000 aves. No existe el concepto de las granjas que hay en Latinoamérica u otras partes del mundo, que en España llaman “macrogranjas”.
No obstante, la legislación ya implantada en Europa y la presión social de algunos grupos animalistas o ambientalistas no permiten continuar con el desarrollo de la avicultura. Todo esto, a pesar de que la producción avícola es “la más sostenible, la que menos contamina, la más eficiente y aún así nos cuesta tener facilidades para seguir desarrollando la actividad”, finaliza.




Comentarios