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¿Cómo está el mercado del pollo en Estados Unidos?

  • Foto del escritor: Benjamín Ruiz
    Benjamín Ruiz
  • 15 jul
  • 4 min de lectura

Estados Unidos cambia sus gustos en el tipo de carne de pollo, métodos de cocción y cantidad de proteína consumida, al tiempo que la industria avícola evoluciona


Imagen de Sharon Ang en Pixabay.
Imagen de Sharon Ang en Pixabay.

Durante la pasada IPPE en Atlanta, en el Foro de Inteligencia del Mercado Avícola,

Brian Earnest, economista de Proteína Animal de CoBank presentó una actualización económica sobre el sector pecuario de EE. UU., con especial énfasis en la avicultura. La agenda abordó el análisis económico, el sector pecuario y la situación de las proteínas de origen animal.

 

Análisis económico

 

Earnest dijo que el PIB de ese país se mantiene estancado, al igual que en la mayoría de las economías avanzadas. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ha moderado desde la pandemia y ha descendido ligeramente, si bien aún no ha vuelto a los niveles previos a la crisis sanitaria. Después de la pandemia, período en el que la gente gastaba más dinero en alimentos para consumir en casa, la tendencia actual se desplaza nuevamente hacia un mayor gasto en restaurantes.

 

Señaló que el mercado laboral está equilibrado, aunque la mano de obra sigue siendo una preocupación, en particular en las plantas de procesamiento y en las granjas.

 

Para el consumidor, el elevado costo de vida constituye el principal problema financiero. En segundo lugar se sitúa la vivienda (ya sea en propiedad o en alquiler), y ambas cuestiones persistirán. Los precios de los alimentos han tendido al alza en toda la economía; los estadounidenses gastan más en comida, pero siguen teniendo capacidad para hacerlo en comparación con otros países. En pocas palabras, los alimentos siguen siendo asequibles.

 

Para el economista de CoBank, el crecimiento está en las economías emergentes, que ofrecen mayores oportunidades, ya que generan una creciente demanda de alimentos y todo lo que ello conlleva.

 

Sector pecuario

 

Un dato interesante del que habló fue que el número de granjas en EE. UU. sigue disminuyendo, aunque el tamaño promedio de las mismas ha aumentado. El valor de las tierras agrícolas ha alcanzado cifras récord, pero gran parte de los cultivos se reconvierten ahora en instalaciones de energía solar, lo que repercute en los costos de alquiler.

 

Otro dato relevante que mencionó es que la agricultura representa solo el 2 % de la economía estadounidense, en comparación con el 25 % que suponía en la década de 1950.

 

A nivel de granja, el gasto en alimentos balanceados y animales ha disminuido, junto con el precio de la soya y el maíz, un factor importante para la industria avícola.

 

Proteínas de origen animal

 

En cuanto a las proteínas, los hábitos de consumo de los estadounidenses están en proceso de cambio, pues incorporan más proteínas en la dieta. Por ejemplo, en 2019, la proporción de proteínas era del 48 %, mientras que ahora se sitúa en el 61 %.

 

Al analizar el consumo de carne, se ha observado un incremento de casi 8.6 kg en el consumo de pollo durante los últimos 10 años, mientras que el consumo de carne de cerdo y de res apenas ha variado. Las previsiones para 2026 apuntan a un aumento del 2 % en la producción avícola. Earnest señaló que, después de haber disfrutado de varios años de éxito, el sector avícola está pasando de ser un mercado de commodities a uno especializado.

 

Las previsiones a largo plazo para EE. UU. hacia el año 2030 apuntan a un mayor consumo de pollo y cerdo, y a una disminución en el de carne de res. El consumo de pavo se mantiene estable; de hecho ha descendido en los últimos años, aunque podría experimentar un ligero aumento.

 

Resulta interesante observar que hoy en día los consumidores compran un 6.5 % más de carne de pollo fresca.

 

Producción de pollo en 2026

 

Según Earnest, la industria del pollo de engorde goza de buena salud y se prevé que crezca hasta alcanzar casi 9,400 millones de pollos en 2026. No obstante, el sector está en el proceso de criar aves más ligeras que aves de mayor peso; hay menos pollos de engorde de tamaño pequeño y mediano en comparación con los grandes. 

 

Esta tendencia continuará durante los próximos 5 a 10 años. Asimismo, la carne oscura (muslos) cada vez es más atractiva en EE. UU., lo que impulsa el desarrollo de más equipos de deshuesado.

 

Por otro lado, cada vez se consumen menos pollos enteros, optándose más por piezas o productos con mayor grado de procesamiento. De hecho, compartió una anécdota curiosa: “En EE. UU. hay más freidoras de aire que cafeteras”. Esto fomenta el consumo en los hogares de pollo con mayor procesamiento.

 

Factores a favor y desafíos

 

Entre los factores favorables que impulsarán la industria se encuentran los bajos costos del maíz y la harina de soya, la oferta de productos que responden a la demanda del consumidor (valor y conveniencia) y una exposición relativamente baja a la exportación (menos del 15 % del pollo se exporta, mientras crece la demanda interna de carne oscura).

 

Los desafíos incluyen los costos de capital, los problemas de suministro de aves reproductoras y la expansión de la capacidad de engorde.

 

Brian Earnest hizo gran hincapié en el aumento de la productividad, a pesar de contar con menos gallinas reproductoras pesadas. “La genética ha aportado una eficiencia increíble” al sector. En septiembre de 2025 se superó por primera vez la marca de mil millones de libras semanales de pollo de engorde por gallina reproductora.

 

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