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Más allá de las aflatoxinas en alimentos balanceados para aves

Foto del escritor: Benjamín Ruiz
Benjamín Ruiz
28 jul
5 min de lectura

Con un mayor impacto del DON y fumonisina, se debe impedir el aumento de la conversión alimenticia, el impacto en la integridad intestinal y los casos clínicos en campo


Imagen de Anrita1705 en Pixabay.
Imagen de Anrita1705 en Pixabay.

Cada vez que sube el riesgo por micotoxinas, sube la conversión alimenticia y, por el contrario, si baja, también baja la conversión. Entonces, “¿por qué no considerar seriamente un programa de micotoxinas?”, cuestionó la Dra. Bianca Martins de Alltech durante la pasada Cumbre Avícola Latinoamericana en Atlanta.

 

De todo el universo de empresas que existen en Latinoamérica –y en el mundo–, aún hay algunas que no ponen atención al riesgo de las micotoxinas. “Somos nosotros los responsables de tomar decisiones de la empresa frente a un programa de producción”, añadió la Dra. Martins.

 

El mapeo de las micotoxinas en Latinoamérica se puede hacer de dos maneras. La primera es el laboratorio donde se hacen análisis por UPLC, que da un panorama mucho más completo de lo que hay en el campo. El otro es por el sistema RAPIREAD.

 

Maíz latinoamericano en 2025

 

En Alltech analizaron muestras que recibieron de Brasil, Perú, Chile, Venezuela, Colombia, gran parte de Centroamérica y algunas partes de México. De las 96 muestras recibidas entre enero y octubre de 2025, prácticamente el 100 % tenía más de dos micotoxinas; en promedio se encontraron 8.4 micotoxinas en el maíz latinoamericano.

 

Estos análisis por UPCL con más de 40 micotoxinas y sus metabolitos son los más completos y los que dan la mayor parte de la información. Por ejemplo, hay unos cuatro o cinco tipos de fumonisinas y por lo menos tres de ácido fusárico. Los kits de análisis rápido no pueden determinarlas.

 

En el maíz latinoamericano, la mayor prevalencia de contaminación se da en los meses de julio y agosto y su control es más complicado en esas épocas. “Estamos hablando de un 67 % de prevalencia de riesgo alto. Pero si se considera la suma del riesgo moderado con el riesgo alto, ya no es un caso crónico sino clínico de campo.

 

La segunda metodología es el mapeo de micotoxinas con el sistema RAPIREAD en plantas. Los kits se envían a las plantas de alimentos balanceados donde se pueden hacer análisis rápidos de hasta 10 o 15 micotoxinas para poder tomar una decisión rápida.

El primero es un mapeo más efectivo de todos los metabolitos y el segundo es un mapeo de toma de decisiones dentro de la granja o planta de alimentos, si se utiliza el programa de nutrición de precisión.

 

Durante muchos años se ha visto la fuerte tendencia de contaminación con T2 y con deoxinivalenol, aunque las aflatoxinas siguen siendo un problema, principalmente en países tropicales, como Brasil, Costa Rica o Venezuela, con altas temperaturas y humedades. En Colombia, no en todos los lugares hay estas condiciones.

 

El mayor problema es que del 40 % al 60 % de la producción de pollo está en riesgo por la presencia de las toxinas de deoxinivalenol y T2. Entre el 20 % y el 35 % del maíz tiene alto riesgo de problemas clínicos en campo. No se trata del 1 % o 2 % de la producción, sino de niveles de entre el 20 % y el 30 % en campo. Casos clínicos que provienen del simple hecho de que el maíz está contaminado.

 

Maíz de Brasil y Estados Unidos

 

Hay una diferencia entre el maíz brasileño, incluyendo el de exportación, y el de Estados Unidos. Estados Unidos abastece a México y Centroamérica, mientras que Brasil lo hace en Paraguay, Uruguay, Chile, Argentina, un poco de Colombia y Venezuela.

 

Para quienes importan maíz brasileño también hay problemas de DON y T2. En enero, febrero y marzo es cuando hay mayores problemas de maíz contaminado con micotoxinas, cuando es la temporada de lluvias, aunque mucho también se da por el almacenamiento.

 

De acuerdo con las determinaciones realizadas por Alltech, el maíz de Estados Unidos presenta una fuerte contaminación de aflatoxinas y deoxinivalenol en la mayoría de las muestras.

 

El maíz brasileño con más contaminación por DON y fumonisina, incluido el maíz exportado a todos los países de Latinoamérica, no era así. Pero hubo un cambio en la siembra de semilla menos resistente al ataque de hongos. El maíz brasileño del pasado siempre fue reconocido por problemas de aflatoxinas, pero hoy en día vemos la mayor contaminación por DON y fumonisina.

 

Riesgo acumulativo

 

Al calcular el REQ o riesgo acumulativo de todos los alimentos balanceados de aves, en todos los países, los mayores problemas de contaminación están en el norte del mundo, quizás porque envían más muestras, más que en toda Latinoamérica, pero si algo tiene origen en Estados Unidos, Canadá o Rusia, viene con niveles alarmantes.

 

La mayor concentración del REQ en plantas de alimentos de Latinoamérica está en la zona entre México y Colombia, principalmente en maíz y soya estadounidenses.

 

Al comparar con 2024, vemos que en 2025 hubo un aumento del 5 % de la contaminación con DON con muchos reportes de inmunosupresión en campo.

 

Pero el mayor problema que hubo en toda Latinoamérica fue un aumento del 21 % en la contaminación por fumonisina, que es una de las que más problemas de salud intestinal o de permeabilidad de la membrana intestinal causan. Aunque la fumonisina no está en índices perjudiciales, junto con el DON causa los mayores problemas a la producción de aves.

 

En Centroamérica, la contaminación de estas dos micotoxinas fue considerada la más extrema. En México, la fumonisina se detectó en más de 90 % de las muestras, seguida del DON en más de 65% de las muestras.

 

No hay que poner atención solo a las aflatoxinas en las plantas de alimentos. Para septiembre, octubre y noviembre los tricotecenos van a estar en explosión en México. Es una bomba que viene todos los años y ya hace más de 10 años que tenemos la misma estacionalidad del DON, pero ahora hay que sumarlo a la fumonisina.

 

Programas especializados

 

De nada sirve preocuparnos por llevar un programa de salud intestinal o de cómo controlar la coccidia o de cómo controlar las bacterias patógenas intestinales si de repente nos olvidamos de que todo septiembre, octubre y noviembre se presenta un enorme problema y se siguen utilizando programas de baja contención y mayor contaminación.

 

Cada empresa debe tener su programa especializado porque cada empresa sabe de dónde vienen sus granos y debe saber cómo controlarlos. Las micotoxinas representan un riesgo constante para la avicultura, por lo que conocer sus efectos y educar al médico veterinario marca una gran diferencia entre establecer un programa de monitoreo de esas materias primas y los reportes de campo.

 

El programa de mitigación de riesgos completo tiene que considerar buenas prácticas de recepción de granos y producción dentro de la planta. A veces las empresas cuentan con buenos programas en la planta, pero, por ejemplo, nunca limpian el tubo de producción. En las auditorías en plantas de alimentos, la recepción de grano es siempre la mejor, pero al entrar en la planta y al abrir los tubos “nos intoxicamos con la peor contaminación”.

 

Las buenas prácticas deben existir desde la recepción del grano hasta la granja. Se deben usar adsorbentes de amplio espectro, agentes antifúngicos en silos de almacenamiento, el servicio de laboratorios acreditados y análisis de rápida respuesta.

 

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