Panorama de la producción de alimentos balanceados en Brasil
- Benjamín Ruiz

- 13 ago
- 4 min de lectura
La producción pecuaria y de alimentos balanceados va muy bien, pero hay algunos motivos de preocupación por el impacto que pueden tener en el futuro cercano

La industria pecuaria brasileña va viento en popa, igual que la de la alimentación animal. En el primer semestre del año, las exportaciones de pollo y cerdo alcanzaron cifras récord. Sin embargo, han surgido algunas amenazas, una de las cuales afectó a la carne de res: la cuota que impusieron los chinos, principales compradores de la carne de res.
Además, la Unión Europea advirtió que a partir de septiembre excluirá a Brasil de la lista de exportadores de proteína animal por dudas sobre la vigilancia sanitaria brasileña, es decir, del trabajo del Ministerio de Agricultura. La Unión Europea no acepta el uso de ciertos agentes antimicrobianos en la producción pecuaria. Esto incluso ha generado ruido diplomático.
El Ministerio de Agricultura tiene mucha confianza en que hace lo correcto. Hubo una iniciativa de los sectores que desarrollaron un protocolo de garantía que fue remitido a la Unión Europea, demostrando que las cadenas de producción de proteína animal garantizan la segregación y, por tanto, la trazabilidad. Este próximo septiembre, tomarán la decisión final de si se permitirá o no la entrada de productos brasileños. Brasil se encuentra en un punto muerto en estos momentos.
Producción de alimentos balanceados
El crecimiento de la industria pecuaria está impulsado por la industria de la nutrición animal. Este año esperan un crecimiento de al menos el 4.6% para llegar a la producción de casi 95 millones de toneladas de alimentos balanceados.
La producción de alimentos para aves es la mayor, con el 50% (41.93% de pollos de engorde y 8.15% de gallinas ponedoras).

Fuente: Sindirações.
Panorama de la agricultura
No obstante todo lo anterior, de acuerdo con el Sr. Ariovaldo Zani, vicepresidente ejecutivo de Sindirações, que es la Asociación Brasileña de la Industria de la Alimentación Animal, “la agricultura es la que está en una situación muy complicada”.
En primer lugar está la situación financiera. En entrevista exclusiva con BR Avicultura Latinoamericana, el Sr. Zani señala que ha habido muchas “reorganizaciones judiciales”, procesos legales llevados a cabo por los tribunales que permiten que una empresa en crisis financiera renegocie sus deudas con los acreedores para evitar la quiebra.
“El sector agrícola ha intentado pactar con el gobierno federal para renegociar la deuda del sector”, añade. Son grandes deudas causadas por las altas tasas de interés que tiene Brasil –que antes rondaban del 1% al 3% y en la actualidad están entre el 14% y el 15%– por la compra de insumos, principalmente fertilizantes y semillas. “El sector necesita un alivio que el gobierno federal no quiere ceder”, comenta.
Situación de los fertilizantes
Para empeorar las cosas, un problema que ahora es mundial es la escasez de fertilizantes, en especial los fosfatados, porque dependen de un insumo para su producción: el azufre.
Hay dos razones de esto: en primer lugar, hoy en día el azufre compite no solo en el sector agrícola, sino también en la industria electrónica de baterías de autos eléctricos, teléfonos celulares y computadoras. En segundo lugar está el conflicto en el estrecho de Ormuz, que también se ha extendido al mar Rojo, y dado que los países de esa región, especialmente Irán, son importantes proveedores de gas natural, urea y, sobre todo, azufre, impacta al sector. Además, están los bombardeos a instalaciones productoras de esos insumos en Rusia.
Grandes cosechas
La gran cosecha de granos y oleaginosas que se espera, que es la segunda, ya está garantizada, porque se compró el año pasado. Pero para la próxima cosecha, hay mucha incertidumbre.
No se sabe si se va a reorganizar el sector y el transporte de los insumos o si habrá una renegociación de la deuda junto con el gobierno federal y los bancos para regresar al equilibrio, para que el agricultor tenga los recursos necesarios para continuar con su actividad.
El Niño
Está también la expectativa de que este año, a partir de este mes de agosto, Brasil se enfrente a un super El Niño. Al ser un país de dimensiones continentales, se ve afectado por la diversidad climática de El Niño de una manera diferente.
Por ejemplo, la región noreste de Brasil, que se llama Matopiba (Maranhão, Tocantins, Piauí y Bahía), tiene cuatro estados con una gran producción agrícola. Se caracteriza por la sequía que causa este fenómeno. Con un super El Niño, experimentarán una sequía grave y es una región que se está desarrollando muy bien.
Por el contrario, en el extremo sur, en Rio Grande do Sul, Santa Catarina y Paraná, es donde se concentra la producción avícola y porcina, es lo opuesto: lluvias excesivas e inundaciones que ya experimentaron hace dos o tres años, y la expectativa podría ser la misma.
En la región Centro-Oeste, que incluye los estados de Goiás, Mato Grosso do Sul, São Paulo, Minas Gerais, Río de Janeiro, Espírito Santo y Mato Grosso, que es una importante región productora de granos y oleaginosas, además de leche, aves, cerdos y ganado de engorde se sufre la presión de ambos elementos: lluvias irregulares, intensas en algunos puntos y devastadoras, y en otras, sequía profunda, vendavales y granizo.




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