Cómo las variaciones de temperatura afectan a la parvada

Las investigaciones de Aviagen con la Universidad Federal de Paraná aportan datos clave para fortalecer el bienestar animal y la producción avícola sostenible
La capacidad de las aves de mantener la homeotermia depende de mecanismos fisiológicos, de comportamiento y neuroendocrinos que están estrechamente integrados. El estrés térmico eleva los costos energéticos de mantenimiento, lo que desvía nutrientes y energía. El control adecuado del ambiente es fundamental para garantizar un desarrollo pleno de las aves.
Aviagen se complace en anunciar un nuevo artículo con la Universidad Federal de Paraná (UFPR) de Brasil que examina cómo responden los pollos al calor y al frío, aportando conocimientos prácticos para ayudar al avicultor a manejar las condiciones de los galpones durante los cambios de clima.
La investigación refleja el compromiso continuo de Aviagen con el uso de la ciencia y la innovación para promover la salud de las aves y una producción avícola más eficiente en el uso de recursos. Al ayudar al productor a comprender mejor la relación entre el ave y su entorno, el estudio permite orientar las decisiones de manejo que optimizan el uso del alimento y otros recursos, algo fundamental para producir carne de pollo nutritiva de manera sostenible y asequible.
El artículo, “Fisiología de las aves: la importancia del control del ambiente para garantizar el rendimiento de las aves en épocas de clima adverso”, reúne a los especialistas avícolas de Aviagen Brasil, Rodrigo Tedesco Guimarães (gerente de Servicios Técnicos) e Ivan Fábio Filippini (supervisor regional de Servicios Técnicos), y a los investigadores de la UFPR, Alex Maiorka (profesor titular) e Isabella de Camargo Dias (doctora en Ciencias Veterinarias), para traducir la ciencia de la fisiología de las aves a consejos prácticos que el productor avícola de todo el mundo pueda aplicar en los galpones.
Comprensión de las necesidades de las aves
Los pollos regulan su temperatura corporal de forma natural, pero existen límites en cuanto a su capacidad para adaptarse a entornos de producción exigentes. Por lo tanto, mantener un ambiente adecuado en el galpón es esencial para el bienestar de las aves.
Mediante el estudio, se explica que tanto el frío como el calor imponen exigencias adicionales al animal. Durante las primeras semanas de vida, las temperaturas por debajo del rango recomendado pueden reducir el consumo de alimento y afectar el desarrollo de los sistemas inmunitario y digestivo. Con temperaturas por encima del rango recomendado, las aves consumen más energía para enfriarse a través de respuestas como el jadeo y cambios en el flujo sanguíneo. Esto deja menos energía disponible para el crecimiento y puede reducir la eficiencia alimenticia.
Comportamiento de la parvada como guía para el manejo
Los sistemas de ventilación y refrigeración son fundamentales para mantener un ambiente confortable en el galpón. Los autores detallan enfoques para la ventilación mínima, de transición y de túnel, así como para los sistemas de enfriamiento evaporativo.
Pero el equipamiento es solo una parte de un buen manejo ambiental. Los autores destacan la importancia de observar la parvada. La distribución a lo largo del galpón, la respiración y los niveles de actividad pueden proporcionar señales valiosas sobre cómo responde a las condiciones internas.
Al observar estos comportamientos y ajustar la temperatura y la ventilación a medida que las condiciones cambian, los productores pueden satisfacer mejor las necesidades de la parvada, incluso cuando las temperaturas exteriores se vuelven extremas.
Transformación de la investigación en un mejor cuidado de la parvada
Rodrigo Tedesco Guimarães, gerente de Servicios Técnicos de Aviagen de Brasil y uno de los autores del artículo, explicó cómo un buen manejo complementa los avances en el mejoramiento genético avícola. “La genética otorga a las aves el potencial de ser saludables, robustas y eficientes, pero un buen manejo es fundamental para concretar ese potencial”.
“Comprender cómo responden al calor y al frío ayuda al avicultor a reconocer lo que necesitan las parvadas y a realizar ajustes que favorezcan su comodidad, salud y bienestar”, señaló Tedesco.
“Cuando las aves están sanas y cómodas, tienen una mayor capacidad para aprovechar de manera eficiente el alimento y otros recursos. Esto beneficia tanto al bienestar de la parvada como a la producción avícola sostenible. Al compartir conocimientos prácticos, podemos ayudar a nuestros clientes a cuidar de sus parvadas, al tiempo que contribuimos a garantizar un suministro confiable de carne de pollo nutritiva y asequible para comunidades de todo el mundo”.





Comentarios