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Las fitasas de alta eficiencia permiten quitar el fosfato inorgánico

  • Artículo invitado
  • hace 4 días
  • 3 min de lectura

Las fitasas de alta eficiencia son ya una realidad que amplían la eficiencia nutricional y permiten dietas más sostenibles y económicamente viables


 

La escalada global del mercado de fosfatos ya ha dejado de ser únicamente una preocupación del sector de fertilizantes y ha pasado a representar un riesgo estratégico directo para la producción animal. La combinación de inestabilidad geopolítica, restricciones de oferta, aumento del costo de las materias primas y mayor volatilidad logística ha incrementado de forma significativa el costo del fósforo inorgánico utilizado en las formulaciones de alimentos para aves y cerdos.

 

Según ejecutivos del sector, el mundo enfrenta un escenario estructural de limitación en la disponibilidad de fosfatos para atender la demanda global, lo que refuerza el riesgo de nuevas variaciones significativas de precios y de un escenario crítico de abastecimiento. En este contexto, la nutrición animal atraviesa una transformación importante: reducir la dependencia de fosfatos inorgánicos ha dejado de ser solo una estrategia económica y se ha convertido también en una medida de seguridad operativa y competitividad productiva.


Fitasas de alta eficiencia


Dentro de esta nueva realidad, el uso estratégico de fitasas de alta eficiencia gana protagonismo técnico y económico en las plantas de alimentos balanceados, acelerando un cambio importante en la nutrición animal: la adopción de dietas libres de fosfato. Este concepto, que hasta hace pocos años era visto como un desafío, hoy es una realidad en diversos programas nutricionales con el uso de fitasas de alta eficiencia, como Quantum Blue, de AB Vista.

 

El escenario global refuerza este movimiento. Las tensiones geopolíticas que involucran a importantes países productores de fertilizantes continúan presionando los precios y la disponibilidad de fosfatos en el mercado internacional. Al mismo tiempo, la industria de la proteína animal enfrenta preocupaciones por márgenes más ajustados, una demanda creciente de sostenibilidad y eficiencia productiva, lo que eleva la necesidad de alternativas capaces de reducir la dependencia de minerales inorgánicos en las formulaciones.

 

El avance en el conocimiento sobre el efecto antinutricional del fitato y la evolución de las fitasas de nueva generación han permitido que los nutricionistas trabajen con matrices nutricionales más amplias y precisas, reduciendo de forma significativa o total la inclusión de fósforo inorgánico, sin comprometer el desempeño zootécnico, la integridad ósea o la rentabilidad.

 

“Más que liberar fósforo, hoy buscamos extraer el máximo valor nutricional del fósforo fítico y de otros nutrientes de la dieta en su conjunto. La estrategia se vuelve aún más relevante en escenarios de crisis de abastecimiento global, ya que la eficiencia enzimática se ha convertido en una herramienta importante tanto para la sostenibilidad como para el mantenimiento de la actividad y la competitividad económica de la producción animal”, destaca Miliane Alves, gerente técnica LAM de AB Vista.


Reducción o eliminación total de fosfato inorgánico


Quantum Blue es una de las principales herramientas utilizadas en programas de reducción o eliminación total de fosfato inorgánico. La solución marca diferencias por su alta afinidad por el fitato, promoviendo una rápida degradación del complejo antinutricional, además de su elevada estabilidad térmica, que garantiza consistencia de desempeño incluso después del proceso de peletización. Otro diferencial importante es su amplio espectro de acción en diferentes rangos de pH del tracto gastrointestinal, que potencia la liberación de nutrientes a lo largo de toda la digestión.

 

Además de una mayor disponibilidad de fósforo y calcio, la tecnología contribuye directamente a mejorar la digestibilidad de aminoácidos, energía y minerales, ampliando la eficiencia alimenticia y el aprovechamiento global de la dieta.

 

Los impactos también alcanzan la sostenibilidad. El menor uso de fosfatos inorgánicos reduce la excreción de fósforo al medio ambiente y disminuye la dependencia de fuentes minerales finitas, un tema cada vez más relevante para las cadenas globales de producción animal.

 

Desde el punto de vista económico, la estrategia también cobra fuerza dentro de las integraciones y plantas de alimentos balanceados. En un mercado marcado por la volatilidad de las materias primas, los programas nutricionales con uso estratégico de fitasas de alta eficiencia han permitido una mayor previsibilidad de costos y protección frente a las fluctuaciones del mercado internacional de fosfatos.

 

“La adopción de dietas libres de fosfatos representa una transformación importante en la nutrición animal moderna. Es un movimiento global que une eficiencia, sostenibilidad y rentabilidad, y que debe ganar aún más relevancia en los próximos años”, concluye Waldemar Rieping Jr., director comercial LATAM de AB Vista.

 

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