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¿Qué es el pollo halal y qué significa?

Foto del escritor: Benjamín Ruiz
Benjamín Ruiz
hace 7 días
5 min de lectura

La elaboración de pollo halal es un rito religioso musulmán que implica hacer un corte especial con el menor sufrimiento para el animal y dejar la canal sin sangre


Diego Regges, de The Halal Approval. Foto de Benjamín Ruiz.
Diego Regges, de The Halal Approval. Foto de Benjamín Ruiz.

Halal proviene de una palabra árabe que significa permitido, lícito. Para los musulmanes, este término forma parte de su estilo de vida. “Siempre intentamos hacer las cosas dentro de lo que permite la religión, ya sea halal, que es lícito, o haram, que es pecaminoso y prohibido”, dice Diego Regges, de The Halal Approval, empresa brasileña de certificación halal con cinco oficinas principales en Suramérica: Brasil, Paraguay, Argentina, Colombia y Uruguay.

 

Alimentos halal

 

El mercado halal es conocido por los alimentos. “Los musulmanes comemos alimentos halal, es decir, alimentos permitidos por Dios según la ley islámica, la sharía y el Corán”.

 

Como ejemplo básico, los musulmanes no consumen carne de cerdo porque el Corán la prohíbe, ni tampoco alcohol ni sus derivados. En cuanto a la carne, las más comunes son la de pollo, ternera y cordero, así como sus derivados.

 

Carne halal

 

En el caso de la carne halal, por ejemplo, dan prioridad al menor sufrimiento posible para el animal, desde su cría y alimentación hasta el momento del sacrificio, que es el último instante de su vida.

 

El islam le da preferencia a la salud y al bienestar del animal, por lo que en el momento del sacrificio existen varios requisitos. Entre ellos, dicen kalim bismillah, que significa en el nombre de Dios; es decir, se reza, se le pide permiso a Dios para sacrificar al animal.

 

Y dentro de eso hay varias otras cuestiones. Por ejemplo, en la forma de sacrificar un pollo no se le puede cortar la garganta de una sola vez. Se hace un corte profundo en el cuello, entre la yugular y lo demás, para que el sistema nervioso no se interrumpa y la sangre pueda drenar por completo.

 

“Para nosotros los musulmanes, el consumo de sangre está prohibido”. En realidad, es un mandamiento escrito en el Corán. La carroña y la sangre están prohibidas, así como el cerdo y sus derivados. “Al ser un mandamiento de Dios, no nos preguntamos por qué”, comenta.

 

Tampoco se puede afilar el cuchillo delante del animal. El cuchillo tiene que estar muy afilado para no causarle estrés, para que el animal no sienta que va a morir. “Tiene que ser el trato más digno posible para el animal. Siempre tiene que ser un corte profundo para que no le duela”.

 

En cuanto al uso de descarga eléctrica para aturdirlo, se toman todas las precauciones para asegurar que sufra lo menos posible.

 

Los animales deben ser sacrificados por la “Gente del Libro”, que en el islam se refiere a los seguidores de religiones monoteístas preislámicas que poseen una escritura sagrada revelada por Dios, como los judíos, cristianos y musulmanes. Así que, teóricamente, se puede comer carne sacrificada tanto por un judío como por un cristiano; sin embargo, “no sabemos si ese cristiano o ese judío practica su religión”.

 

Efecto del bienestar animal

 

El impacto del bienestar animal ha ayudado mucho a los productos halal. Los profesionales de veterinaria y aquellos comprometidos con el bienestar animal vieron que realmente es algo importante. Les parece interesante esta iniciativa, que en realidad no es halal; es una iniciativa que ya existía.

 

“Hay mucha gente que ahora come este tipo de alimentos con el sello halal y a la que le encanta el tipo de carne, por la procedencia de los animales. Sin duda aporta valor y ayuda a que el mercado crezca aún más”, añade.

 

Otros productos alimenticios

 

Se certifican no solo animales, sino también, por ejemplo, miel, café, cualquier tipo de snack, chicles e ingredientes de otros productos, porque puede haber contaminación cruzada. De esta forma, siempre se realiza una inspección para garantizar que el producto sea 100% auténtico.

 

Hoy en día, en Brasil, por ejemplo, en el supermercado se encuentran muchos productos con el sello halal y hay muchos otros que no lo tienen, pero que también son halal. “Contamos con una técnica para verificarlo a través del SIF (Servicio de Inspección Federal), que permite realizar búsquedas en internet”.

 

En Brasil, donde antes no se sabía qué era la carne halal, era muy difícil, pero hoy en día, no hay excusa. Sobre todo porque más o menos el 90% de la carne que se encuentra en los mercados en Brasil tiene certificación halal.

 

Certificación halal

 

En The Halal Approval certifican a las empresas, ya sean de Brasil o de cualquier parte del mundo, para que puedan expandir su mercado. Por ejemplo, si se desea exportar carne a Oriente Medio, África o Europa, pues hoy en día se consume este tipo de alimentos en todo el mundo.

 

Por eso, para ciertos países, si no se tiene el sello, no se puede entrar. Con el sello se garantiza que el producto es 100% halal y, de esta forma, el consumidor tiene confianza.

 

Las empresas contactan a los organismos de certificación que se encargan de todo el proceso. “En la empresa vemos qué hay que adaptar o cambiar mediante un auditor técnico y uno religioso”. Luego viene la capacitación de todos los empleados, que pueden ser musulmanes o no, dependiendo de las regulaciones de cada cliente. Una vez que todo está en orden, se procede a aprobar la certificación.

 

En el proceso verifican que el alimento balanceado no contenga ingredientes como harina de carne de cerdo, por ejemplo, pues podría contaminar al animal que se va a sacrificar.

 

Otro ejemplo: si la maquinaria de la planta de sacrificio requiere de grasa para que funcione y al hacer una inspección o una auditoría, se descubre que contiene algún material porcino, aunque no se coma, es posible que una gota de esa grasa gotee sobre el equipo por donde pasa el alimento, causando contaminación cruzada. Así que todo eso es inspeccionable, no solo el alimento en sí, sino también la maquinaria, el empaque, el plástico, etc.

 

El responsable religioso no tiene que ser un jeque o imán, que es el equivalente a sacerdote o pastor en el cristianismo, sino un hombre con conocimientos religiosos, un musulmán con formación religiosa.

 

“Nuestro inspector no necesita tener una formación religiosa completa. Pero si es musulmán practicante, se requiere una entrevista a conciencia para conocer su estilo de vida, pues también hay musulmanes no practicantes. En este caso, es muy importante que siga todos los preceptos de la religión”.

 

Diferencias entre el pollo halal y no halal

 

A simple vista, quizás no se vea diferencia, pero en cuanto al sabor, mucha gente afirma que sí se nota. Quizás sean personas que, por ejemplo, viven en un país 100% musulmán o que han estado acostumbradas a comer este tipo de comida toda su vida, incluso en países como Brasil.

 

En realidad, depende de cada persona. “Nadie dice si come carne no halal; eso es asunto tuyo y de Dios. Es un mandamiento de Dios evitar comer esta carne ilícita”.

 

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