2026, un año complejo para la avicultura mexicana
- Benjamín Ruiz

- 30 jun
- 7 min de lectura
Precios de pollo y huevo, la guerra en Irán, importaciones y sequía son algunas de las condiciones que harán difícil este año a la industria avícola en México

“Lo que está sucediendo en el mercado económico de la avicultura en México crea un año muy complejo para el pollo vivo, el pollo procesado y el huevo, pero no va a ser el primero”, dijo Pablo Sherwell, de Rabobank Norteamérica, al iniciar su presentación sobre los aspectos económicos de la industria avícola mexicana en la pasada 50.ª Convención Anual de la ANECA en Guadalajara.
Revisemos a continuación qué componentes mencionó.
Precios del pollo y huevo
La situación de los precios del pollo vivo en granja, del pollo en canal y del huevo se presenta complicada este año. En comparación con los años anteriores (2022 a 2025), los precios son mucho menores debido a factores que mueven al sector de proteína animal.
Algunos de los grandes factores que inciden en el mercado económico del sector avícola mexicano son la guerra en Irán, la política de comercio exterior de EE. UU., la inseguridad en las carreteras y su implicación en los costos, así como las importaciones.
Con respecto a la guerra, hay un tremendo nivel de incertidumbre en el sector este año. “En materia de daños a la infraestructura y en especial a la infraestructura petrolera, este problema se puede complicar muchísimo”. Por el estrecho de Ormuz sale alrededor del 20 % de las exportaciones petroleras, por lo que el precio del petróleo antes de la guerra era de alrededor de 65 dólares el barril, pero ha llegado hasta 120 dólares el barril, lo que genera una gran volatilidad en los mercados.
También pasan por el estrecho de Ormuz el 22-23 % de las exportaciones de urea que se usan en fertilizantes nitrogenados para los granos. China y Rusia han subido precios, pero por otro lado, de manera estratégica, han dejado de exportar al mundo fertilizantes. Estados Unidos tiene algo de inventario de fertilizantes para este ciclo, pero si no se arregla este tema, será complejo lo que podría verse para las próximas cosechas.
En el caso de los aranceles de Estados Unidos, están en el nivel más alto desde 1890, lo que causa incertidumbre por los continuos cambios en las tasas para los mercados de exportación. Como ejemplo, en los últimos 12 meses, los aranceles cambiaron más de 50 veces.
Por otro lado, el 8 % del mercado global de pollo está en Medio Oriente y la participación del comercio global que entra por el estrecho de Ormuz es del 15%. Prácticamente todo ese pollo viene de Brasil.
Entonces, ¿a dónde va a ir ese pollo? Hay que ver que prácticamente hay solo dos países exportadores de pollo: Estados Unidos y Brasil. Si uno empieza a desmenuzar estos hechos, se verán impactos en muchas áreas. Quizás todavía no se hayan visto, pero ha habido desviaciones en rutas. El pollo sí llega, pero se podría complicar bastante la situación.
Crecimiento económico en México
El crecimiento económico está muy ligado al consumo de proteína, aunque otras fuentes mencionan otros factores. De acuerdo con datos del Banco de México (Banxico), la tendencia del crecimiento del PIB en los últimos años ha bajado a tasas menores al 2 % anual. El año pasado fue del 0.6 %; en 2024 del 1.4 %, muy por debajo del 2 % y este año esperan que sea del 1.1 %. “Lo veo complicadísimo”, dice Sherwell, porque el crecimiento económico de enero fue de 0.3 % y el de febrero fue de menos 0.3 %.
Otro gran tema en México es que sigue muy fuerte el peso mexicano, con respecto al dólar. ¿Cómo impacta el “superpeso” al sector avícola? La situación se complica si se exporta, pues quita competitividad relativa contra otros exportadores, aunque no es el caso de la industria avícola mexicana. Sin embargo, esto estimula mucho las importaciones, lo que en parte ayuda en el consumo de proteína animal.
Sin embargo, de acuerdo con Sherwell, “las importaciones son una ventana abierta a muchos países”. De esta forma, hay en México un gran desafío, pues si se abren las puertas a las importaciones de otros países, llega proteína animal muy barata y es muy difícil competir.
Viendo hacia el futuro cercano, vamos a seguir viendo un peso muy fuerte. El dólar se ha debilitado, pero hay otros factores, como el control de la inflación, porque Banxico mueve tasas y eso impacta el tipo de cambio. Además, hay que recordar que México es de los pocos países en los que se puede vender moneda las 24 horas del día, y los inversionistas foráneos lo ven atractivo.
Si la inflación está relativamente alta y Banxico tiene que mantener tasas relativamente altas comparadas con otros países, hace que el inversionista invierta para obtener un gran retorno, lo cual contribuye a que baje el dólar.
Al ver las implicaciones en el sector avícola, se les quita mucho dinamismo a las exportaciones; permite importar productos muy competitivos, lo cual pone mucha presión sobre la producción nacional.
La sequía
Otro gran reto del que Sherwell habló fue la sequía, que, aunque ha ido mejorando, ha sido algo complejo. La sequía empezó en 2020 en gran parte del territorio nacional. Llegó 2024 con sequía prácticamente en todo el país. En 2025 llovió del centro hacia el sur, pero quedó una sequía muy fuerte en el norte del país.
Es en el norte del país donde hay ciclos muy importantes de cultivos de granos y donde se presentó un gran problema con las cosechas nacionales. Por ejemplo, en Sinaloa, productor importantísimo de maíz blanco, se sembraban unas 500 000 hectáreas por ciclo, en otoño-invierno. Para 2024-2025 se sembraron 180 000 ha.
Antes de la sequía, la demanda pecuaria de maíz estaba arriba de las importaciones. Con la llegada de la sequía se cruzaron las líneas de demanda e importaciones, porque antes los excedentes de maíz blanco se iban al consumo pecuario. Este año todo indica que al menos sí llueve bien en México.
Sanidad animal
Otro gran reto es la influenza aviar. “De la caída que hemos visto en el precio del pollo y del huevo, es porque este año prácticamente no tuvimos brotes fuertes de influenza aviar”, dijo Pablo Sherwell.
El otro impacto del que habló fue el síndrome reproductivo y respiratorio porcino (PRRS), por la alta exposición y mortalidad que presenta México, comparado con Estados Unidos, además del gusano barrenador y las implicaciones que ha tenido en materia de exportaciones de ganado a Estados Unidos.
Importaciones de pollo
La producción de carne de pollo en México ha subido en las últimas dos décadas. Mientras tanto, el consumo también ha crecido, pero el gran problema es que el consumo ha crecido a tasas mucho más rápidas que la producción y de ahí el nivel alto de importaciones.
El problema es que cuando México abre las importaciones de carne de otros países que no sean del TMEC, como Brasil, entran también importaciones de carne de res y de cerdo de manera muy fuerte. “El año pasado hubo meses en que entraban más de 40 000 toneladas al mes de carne de pollo”, lo cual generó un gran problema por el sobreinventario y complicó mucho toda la dinámica del mercado.
Al poner cupos arancelarios a cerdo y res, se deja de importar estas carnes y todo lo que se importa es pollo. Esto, combinado con el hecho de que no hay influenza aviar, causa los bajos precios vistos últimamente.
Cómo crece la proteína animal en el mundo
Según los datos que presentó Pablo Sherwell, con información del USDA, WEO y el mismo Rabobank, la proteína que más se consume en el mundo es la de cerdo, aunque se espera que su crecimiento sea moderado. Se espera que la carne de res crezca también muy poco de aquí al 2030. Sin embargo, la carne de pollo lleva un mejor crecimiento, pero la que más podría crecer es la del huevo.
México, con respecto al resto del mundo está en sexto lugar en cuanto al consumo de proteína animal, por debajo de China, Estados Unidos, la Unión Europea, Brasil y Rusia.
En producción también se encuentra en sexto lugar, debajo de los mismos países, pero podría ser el quinto si desagregamos a la Unión Europea. Con esto, lo que el experto de Rabobank dice es que México tiene un puesto importante en el mundo.
Por otro lado, la proteína avícola es la única proteína que piensa que va a crecer este año. Y es por eso por lo que va a ser un gran desafío para México, porque prácticamente todos los principales países productores de pollo crecen este año. Y esto pone presión al mercado nacional.
En cuanto al huevo, lo que pasó en Estados Unidos es que después de que se diezmó la población de ponedoras por la influenza aviar, subió el precio del huevo a niveles nunca vistos. Esto dio como resultado que “todo el mundo se emocionara” y que subiera la producción.
Hoy en día el precio del huevo ha bajado, lo cual ha impactado en el comercio en la frontera que entra de manera irregular. En el resto del país ha ocurrido algo muy similar. El año pasado presentó también huecos causados por la influenza aviar. Este año hay más producción; la exportación de México es muy pequeña y hay ciertos picos de sobreoferta.
México es el consumidor per cápita número uno en el mundo, pero Pablo Sherwell dice “que tenemos que ir más lejos”, pues ya no crece mucho y asegura que sí puede crecer más.
Año difícil
“Este año es complejo para la avicultura, sobre todo por los precios, por la sobreoferta y porque hace falta también trabajar en la parte de política pública”. Añade que “no se puede quedar una ventana abierta a países exportadores. Son muy fuertes y eso puede golpear bastante al sector, pero sigue habiendo grandes oportunidades. Hay que trabajar muy duro, planear mucho para poder sobrellevarlo, pero sí es uno de los años más complejos que yo he visto en las últimas dos décadas”.




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